LA LIBERTAD
La libertad no es una consideración ondeante en un asta. La justicia no tiene por que someterse a la riqueza; y el poder y la paz entre los pueblos, debe tener por fundamento, el reconocimiento de la dignidad esencial y la promoción de los derechos por igual a todos los seres humanos
No es admisible que, en ocasiones y por desconocer sus derechos más fundamentales y humanos, el más débil ante la justicia -dígase: pobre, maltratado, mujer, ignorante o inocente- sea quien padezca o el objeto sufriente de las decisiones externas; menospreciar los derechos de otro ser humano es el comienzo de la gran cadena de actos de injusticia y desprecio para con la humanidad.
La libertad no es una consideración ondeante en un asta. La justicia no tiene por que someterse a la riqueza; y el poder y la paz entre los pueblos, debe tener por fundamento, el reconocimiento de la dignidad esencial y la promoción de los derechos por igual a todos los seres humanos. Derechos humanos. No es admisible que, en ocasiones y por desconocer sus derechos más fundamentales y humanos, el más débil ante la justicia -dígase: pobre, maltratado, mujer, ignorante o inocente- sea quien padezca o el objeto sufriente de las decisiones externas; menospreciar los derechos de otro ser humano es el comienzo de la gran cadena de actos de injusticia y
La persona es un ser esencial y humano, no existe hasta hoy otra forma distinta que no sea la de persona humana, a no ser la divina, pero dicha cavilación no nos corresponde. No es nuestro caso de estudio. Los derechos de cada persona deben ser respetados como derechos humanos y, a su vez protegidos por un régimen de derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido por la tiranía de otro hombre. La opresión desprecio para con la humanidad. La indignidad
Los seres vivos que aparecieron hace siglos, se han ido sucediendo haciéndose cada vez más complejos, gracias a procesos de mutaciones aleatorias por el que han aparecido constantemente nuevas estructuras y debido también al proceso de selección natural que ha asegurado su adaptación a un medio cambiante. La constatación de la unidad del código genético ha proporcionado la información decisiva: todo lo que vive sobre la tierra, desde las bacterias a los primates, tiene su lugar en un árbol genealógico común. Los seres humanos, estamos en el extremo de una de las ramas más jóvenes de ese árbol y nos separamos de nuestros primos, los primates, para dejar en evidencia que la especie humana posee un status diferente
El hombre es todo lo que debe ser desde el momento mismo de la concepción. ¿Qué otra forma de vida podría tener a no ser la humana? Mas, antes de afirmar apodícticamente, debemos preguntarnos la base de estas consideraciones: ¿qué es la vida? Biológicamente es la capacidad de una molécula de doblarse a sí misma es decir, de reproducirse. Esa capacidad se debe a su estructura de doble hélice y no tiene nada especialmente misterioso: es el producto de la misma i
. La palabra “Vida” no define, por tanto, una capacidad específica de determinados objetos o sujetos; simplemente traduce la reacción, la reproducción y la lucha como un resultado de las mismas fuerzas naturales que intervienen en todas las cosas
Ese ser humano mediante la participación efectiva y cotidiana conseguirá hacer frente a la fragilidad de la vida dentro de una sociedad. Nace con unos derechos. Los llamamos y conocemos como “Derechos Humanos”. Palabra prohibida, ante sus andamiajes y decorados que hoy, en el sentido más vivido de la palabra logra a veces una excelente apariencia, pero esconde, tristemente, mecanismos de poder autoritarios que nos predeterminan, igual que la cultura y la moda, el camino a seguir en cuanto a nuestros valores, libertades y derechos.
La persona es un entramado multidisciplinar, social y vulnerable que se va desarrollando poco a poco; por ello no se trata de agotar las cuestiones en cuanto a persona, dignidad o defensa de sus derechos en estas páginas, pero sí se aspira a que lo que en ellas se contiene constituya una base mínima y segura sobre la que se pueda fundamentar unos criterios tan básicos acerca de tema tan controvertido como es específicamente el derecho y los derechos debilitados de la dignidad humana en momentos y circunstancias específicas “reales” que nos alejen, debidamente, de una percepción superflua e irreal de las teorías distantes de la vida cotidiana.
Lamentablemente, todos estos progresos no siempre han ido unidos al correspondiente crecimiento moral de la persona, una ley innata que le exige saber vivir; que le pide, sublime, una participación responsable y “humana” para garantizar un porvenir de libertad y equidad, de tal manera que sean puestos todos los progresos al servicio del hombre, destinatario de los esfuerzos y los trabajos científicos, técnicos, jurídicos, políticos, etc., que le hacen parte de lo colectivo y social que llamamos: “Sociedad
Nuestra sociedad es el germen donde se refleja también el fenómeno actual universal. Mientras el nivel de vida ha mejorado, donde técnicamente nos hemos superado, donde el progreso ha hecho la vida más cómoda y donde ostensiblemente se defienden los derechos por medio de tratados y convenios internacionales que buscan la defensa y protección de los derechos humanos fundamentales
Los derechos de las personas no deben ser tratados ni debemos tratarlos como economías de mercado. Deben constituir lo que son: derechos básicos del hombre, porque, los derechos de las próximas generaciones deben colocarse en la cima de las prioridades de esta generación, y es nuestro deber tomar acciones adecuadas con el fin de proteger esos derechos. El derecho humano, en conclusión, debe completarse como el primero de los derechos.
Cada hombre es un ser individual e indivisible, en resumen: un microcosmos (compuesto de muchas cosas más que cadenas de proteínas) y además, parte de una sociedad en la que se desenvuelve, regida por leyes. Frente a estas características, que ocurren delante de nuestros ojos, debe ir acorde la idea de hombre, de justicia y de derechos humanos que subyacen como bases compatibles con la dignidad humana.
Derechos. Dignidad. Humanidad.
